El observador registra la vida que pasa ante él. Compone la escena con rapidez. Hoy más que nunca, con urgencia, dejando sus hilos al aire. Sus costuras bien visibles. A punto de deshilvanarse. O a punto de reventar.
Antes de que nuestras voces se apaguen.
Antes de que el tiempo confunda nuestros pasos.
Antes de que nuestras voces se apaguen.
Antes de que el tiempo confunda nuestros pasos.
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